Nuestro Blog

Íntimo! - Único! - Sentido! - Ecológico!
El duelo ante una muerte inesperada

Como nos afecta una muerte inesperada o trágica

Perder a un ser querido es siempre un hecho triste y doloroso, pero se torna especialmente traumático, cuando la muerte llega de repente y nos coge totalmente desprevenidos.

Frente a una larga enfermedad, tenemos un periodo de tiempo para entenderlo y aceptarlo y también para poder despedirnos gradualmente del ser querido y decirle todo aquello que necesitamos que sepa.

Cuando la muerte es inesperada, porque ha sido causada por un accidente, desastre natural, muerte violenta o simplemente por causas naturales pero repentinas, como un ictus o un infarto, el proceso de duelo se vive de forma mucho más traumática y angustiosa.

No poder despedirnos empeora y agrava el proceso de duelo, ya que nos queda la sensación de que no hemos podido decirle cuanto la queríamos o disculpar-nos por algún tema pendiente.

Otra de las consecuencias es el peligro de que aparezcan culpas irracionales o sin fundamento, ya que tenemos tendencia a pensar que podíamos haber hecho algo para evitarlo. Intentar creer que podíamos haber impedido que cogiera el coche aquel día, o que hubiéramos tenido que insistir más en que comiera más correctamente, son algunos ejemplos de culpas irracionales, que utilizamos para poder dar respuesta a nuestra incredulidad frente a la muerte.

Hay que estar muy atento para detectar este tipo de culpabilidades y hacerlas desaparecer, antes de que se vuelvan enfermizas.

El proceso de duelo

Frente a cualquier pérdida, pero especialmente en estos casos, es necesario que los acompañantes ayuden a la persona que está pasando el duelo a desahogarse y descargar sus sentimientos. Es importante que permitan que el duelo siga su curso natural, puesto que llorar y estar triste es parte del proceso de curación, que hay que afrontar para poder asumir la pérdida.

Es normal que las primeras semanas se esté triste, apático, con falta de hambre y de sueño y que el estado de ánimo sea débil y negativo.

Es importante que nos aseguremos que este estado mejora poco a poco en las siguientes semanas, ya que de lo contrario estaríamos en riesgo de entrar en un duelo patológico en el cual la persona necesitaría ayuda de profesionales para afrontar la pérdida y superarla.

El proceso de duelo

Los rituales funerarios como parte del proceso de duelo

El proceso de duelo nos ayuda a restablecer el equilibrio emocional y nos prepara para vivir sin la presencia física del difunto, de manera que pasado un tiempo, el dolor desaparezca y lo podamos recordar con naturalidad y alegría.

Los diferentes rituales funerarios nos permiten prepararnos para despedir a la persona querida y a la vez nos ayudan en el acto simbólico de “dejar ir “o “dejar marchar”.

Es por eso que cada vez más, una vez pasado el funeral, se realizar pequeñas ceremonias personalizadas, de manera que únicamente los familiares más íntimos se puedan despedir con tranquilidad de sus seres queridos.

Gala Azul y el proceso de duelo

En Gala Azul colaboramos con diversas entidades formadas pos psicólogos especialistas en duelo, con el fin de entender esos momentos tan especiales para las familias y poder organizar nuestros servicios de cenizas en el mar, con la máxima sensibilidad y cuidado de todos los detalles y muy especialmente en nuestro trato personal con los familiares.

Crear un acto tan personalizado, como el que propone Gala Azul, poder escoger, configurar y crear todos los detalles, lo transforman en un ritual de despedida que puede reconfortar en el proceso de duelo, al dar a las familias la oportunidad de despedirse en un sentido e íntimo homenaje al ser querido.

Organizamos el acto de depositar las cenizas de tu ser querido bajo las olas del Mediterráneo

 
Íntimo! - Único! - Sentido! - Ecológico!